domingo, 7 de julio de 2019

CALLE OTUMBA


CALLE OTUMBA
Javier Mozas Hernando

Batalla de Otumba. 7 de julio de 1520 [Fuente: Wikipedia]

Otumba está situada en los Llanos de Otompan (México). Pero no se le puso el nombre ni por ser un lugar conocido ni turístico. Hace referencia a la batalla que tuvo lugar tal día como hoy de hace casi 500 años. Fue uno de los episodios destacados de la historiografía en el devenir de la conquista de Tenochtitlan (México) por Hernán Cortés.

Corría el año 1520. Tras el ataque por sorpresa de Hernán Cortés y sus aliados los tlaxcaltecas a los mexicas en su Templo Mayor mientras celebraban su tradicional ritual del mes tóxcatl, dedicado a Tezcatlipoca. Este triste episodio es conocido como la ‘Matanza de Tóxcatl’, por el cual, los tenochcas se rebelaron, matando a Moctezuma y asediando a los españoles.

Los españoles, bajo el mando de Hernán Cortés, eran muy inferiores en número y empezaban a escasear los alimentos, por lo que decidió emprender la huida durante la madrugada del 30 de junio al 1 de julio. Los mexicas lograron reunir un grandioso ejército junto a otros pueblos limítrofes, que emprendió la persecución del menguado ejército español —formado por unos 500 soldados—.

El 7 de julio de 1520, HOY HACE 500 AÑOS, el ejército mexica dio alcance al español en Otumba y lo rodeó. Durante horas estuvieron peleando, hasta que al final, Cortés consiguió romper el cerco, alcanzó y mató al jefe militar mexica —el cihuacóatl Matlatzincátzin—, y se apoderó de su estandarte, retirándose el ejército mexica al no tener jefe.

De esta manera, el ejército español pudo continuar su marcha, llegando a territorio amigo tlaxcalteca, donde pudieron descansar y recuperarse de las heridas. Se reafirmó el pacto con dicho pueblo para sitiar y conquistar Tenochtitlan, capital del pueblo mexica, hecho que sucedió meses más tarde, el 13 de agosto de 1521, en que fue apresado Cuauhtémoc.

Bibliografía para ampliar información:
Aguilar, Francisco de (2003). «Relación breve de la conquista de la Nueva España». En Germán Vázquez Chamorro. La conquista de Tenochtitlan. Madrid. pp. 149-198
Alva Ixtlilxóchitl, Fernando de (2011). Historia de la nación chichimeca. Barcelona
Cervantes de Salazar, Francisco (2008). Crónica de la Nueva España. Volumen II. Barcelona
Chavero, Alfredo (1888). «Tomo I. Historia antigua y de la conquista». En Vicente Riva Palacio. México a través de los siglos. México
Cortés, Hernán (2003). Cartas de relación (Mario Hernández Sánchez-Barba edición). Madrid
Díaz del Castillo, Bernal (2007). Historia verdadera de la conquista de la Nueva España. México
León-Portilla, Miguel (2008). Visión de los vencidos. México
López de Gómara, Francisco (2006). Historia de la conquista de México. México
Martín Gomez, Pablo (2001). Hombres y armas en la conquista de México. Madrid
Prescott, William H. (2000). Historia de la conquista de México. México
Solís y Rivadeneyra, Antonio de (1996). Historia de la conquista de México. México
Thomas, Hugh (2007). La conquista de México. El encuentro de dos mundos, el choque de dos imperios. México
https://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Otumba

lunes, 17 de junio de 2019

José Aguirre Matiol


JOSÉ AGUIRRE MATIOL
Luiso Fernández

Esta antigua calle del otrora municipio de Villanueva del Grao fue conocida con el nombre de Atarazanas por el hecho evidente de encontrarse allí el edificio donde se reparaban y construían las embarcaciones. Pero en 1913, una vez anexionados desde 1897 el Pueblo Nuevo del Mar y Villanueva del Grao, y para evitar la duplicidad de nombres de calles en el mismo término municipal, el Ayuntamiento acordó rebautizar la calle de las Atarazanas con el nombre de José Aguirre.

La inscripción que hay en el pedestal del busto dedicado José Aguirre Matiol (Valencia, 1842 – 1920) en el puerto de Valencia reza: A José Aguirre Matiol, iniciador de la exportación naranjera en 1870. Y así es, este comerciante hijo de Villanueva del Grao, es reconocido en nuestra ciudad por ser el pionero en la exportación de naranja y demás frutas, hortalizas y legumbres frescas desde el puerto de Valencia hasta Francia, Gran Bretaña y Holanda en el siglo XIX.

Consignatario de buques, dedicó su vida al comercio marítimo, donde además de iniciar la exportación de frutas y verduras, José Aguirre introdujo el embalaje en cajas, la envoltura de la fruta en papel cebolla y la estampación de la marca que tanto ayudo a reconocer la naranja valenciana allende de nuestras fronteras.

Pero la vida extra profesional de Aguirre Matiol aún fue más intensa. Alternó la actividad del comercio marítimo con el cultivo de la poesía y las letras. No en vano fue discípulo de Vicente Boix y condiscípulo de Llorente y Querol, con los que inició el renacimiento literario de la Lengua Valenciana. Fue socio fundador de Lo Rat Penat y convirtió su caseta de Bétera, conocida como la Caseta Blanca, en un santuario de las letras valencianas donde celebraba fiestas literarias junto a sus amigos e insignes literatos como los propios Querol y Llorente, junto a Pizcueta, Ferrer y Bigné, Labaila o Escalante.

Para más información:
Fernández Gimeno, Luis (2019): Carrers Il·lustrats. Ajuntament de València

lunes, 10 de junio de 2019

La moda de tomar baños en Valencia


MODA DE TOMAR BAÑOS EN VALENCIA
Por Rafa Solaz

El historiador Escolano decía en sus Décadas (1610), refiriéndose a la tradición de los valencianos que tenían de acudir a la playa del Grao a los baños de mar:

Los ciudadanos de Valencia empalagados de tenerla siempre delante de los ojos, arde de ordinario la sed en ellos de salir a verla, espoleados de aquella poca privación; y metiéndose en infinidad de coches y carrozas, que deben pasar de dos mil, forman por tierra cada día en los veranos una armada apacible y terrestre navegación”.

Algo más tarde, José Antonio Cavanilles describe en sus Observaciones (1793) el veraneo de los valencianos en las playas del Grau y del Cabanyal:

Allí acuden los de la capital a bañarse, cuyo prodigioso concurso aviva aquel recinto, ya de suyo interesante por el movimiento de las aguas y los buques que se descubren. Los años pasados iban y volvían comúnmente en el mismo día por la facilidad que ofrecen centenares de calesines y otros carruajes apostados para este fin en las puertas de la ciudad. Ya muchos, contagiados de la frescura y amenidad del sitio, suelen permanecer algunos días alojados en las chozas de los pescadores. Aumentándose con el tiempo la pasión y el número de concurrentes, varios sujetos acaudalados, no contentos con el alojamiento de las chozas, han construido sucesivamente edificios espaciosos en los que se hallan las comodidades, los adornos y hasta el lujo de la capital. Júntanse allí en estío personas brillantes de ambos sexos, viven en libertad, sin etiquetas, y en diversión continua.”

No sólo los valencianos acudían a las playas a tomar baños. También personajes de alta alcurnia se acercaban a veranear a las playas valencianas. El reconocido pintor Francisco de Goya vino en el año 1790 a Valencia junto a su esposa a tomar baños en la playa del Cabanyal por prescripción facultativa. Pocas décadas después, en el año 1835, vinieron los infantes Francisco de Paula y su esposa Luisa Carlota, quedando prendados de la maravillosa experiencia y repitieron al verano siguiente. Se da la circunstancia que les acompañaba un enorme séquito compuesto por casi cuarenta personas que tuvo problemas de alojamiento, teniendo que repartirse entre el Cabanyal y la ciudad.

Entre finales del siglo XVIII y principios del XIX, los veraneantes pertenecían a la clase media, dados a la comodidad, la diversión y al ocio. Más tarde, se revistió de tintes aristocráticos, muy influenciados por la moda de París, esmerando la indumentaria y las costumbres veraniegas, pasando de habitar en la temporada estival de las barracas y alquerías, por la construcción de una segunda residencia en la Malvarrosa. Este glamour chocó con la sencillez de los marineros y sus familias, lo que produjo un distanciamiento entre ambos.

La ribera de la playa tiene su sección pintoresca simpática, pasado el Cabañal; la campiña con las malvas, rosas y blancas que parecen espolvorear de estos colores las frondosas extensiones planas; las palmeras sombreando la barraca, esas viviendas de techos agudos como naipes doblados por la mitad, con su cruz de madera y la cal viva de la fachada y la escopeta colgada en el golpete de la puerta.” (Durand Vigneau, Valencia, 1900).

Cuando el sol comenzaba a caer, la merienda se hacía presente para los bañistas. En ese momento hacían su aparición improvisados vendedores ambulantes que ofrecían sus mejores productos para la merienda. Las jóvenes portaban un cántaro o cesto bajo el brazo con agua recién sacada del pozo o pasteles dulces o salados, otros pregonaban aigua cibà (horchata), cacahuetes, altramuces o habas hervidas; las galleteres, mujeres que vendían galletas en un cestillo al grito de ¡Salades i dolçes!, y el barquillero, que invitaba al juego de la ruleta ofreciendo como premio los barquillos. Los populares cocoteros que en la cesta que solían llevar en la cabeza, portaban cocotets, una bota de vino y el tradicional pastel de pescado, una especie de empanada de pescado en forma de media luna, que vendía al grito de ¡Cocots i vi cavallers!. También hacían su aparición fotógrafos que, cámara y trípode en mano, recorrían las playas para realizar retratos personales o familiares y vender la copia respectiva.

La concurrencia de bañistas provocó un curioso auto de la Real Audiencia fechado el 22 de agosto de 1803. Los horarios de los baños se establecían desde las horas de madrugada hasta las siete de la mañana, a partir de la cual se prohibía el baño, con toda seguridad, para facilitar las tareas de pesca. A las once se permitía nuevamente hasta la una. Luego, más tarde, desde las primeras oraciones hasta las diez de la noche.

PARA AMPLIAR INFORMACIÓN:
Solaz Albert, Rafael (2006): El Marítim. Paseo costumbrista a través de antiguas tarjetas postales.
Blasco, Rafael (1859): “El Cocotero”, en Los valencianos pintados por sí mismos, Valencia.
Vidal Corella, Vicente (1979): Las barracas del Cabañal. “Las Provincias”, 5 de agosto de 1979.
Vidal Corella, Vicente (1977): El veraneo en el Cabañal de antaño. “Valencia Atracción”, julio 1977.

lunes, 27 de mayo de 2019

La Marina Auxiliante y el Progreso Pescador


LA MARINA AUXILIANTE Y EL PROGRESO PESCADOR
Por Toni Sanchis

El Cabanyal nació para la pesca. La pesca es lo que le confiere sus señas de identidad. Es muy fácil defender esta afirmación ya que la mayoría de los actuales habitantes del Cabanyal tienen parientes que han sido marineros, pescadores o calafates. Y muchos ostentan sus apellidos con orgullo: Bru, Lacomba, Ballester, Leyba, Bens, García Tormos, Palau, Gay, Gallart, Ferrer, Belenguer, Fosati…


Casa dels bous del Progreso Pescador

Hay dos huellas, una muy nítida y otra más difuminada, que constatan la decisiva importancia de la pesca en el Cabanyal: la primera, el monumental edificio de la Lonja del pescado en la calle Eugenia Viñes, con su adjunta Casa dels bous en la calle de Pescadores, conjunto arquitectónico e histórico que, a base de luchas en los despachos y en la calle, va a ser conservado en su integridad. Ésta es una de las dos lonjas y casas dels bous, fundada y dirigida por los patronos.

Pero ya a principios del siglo XIX la lucha entre patronos y obreros alcanzaba momentos álgidos, que en este caso tenían muchas connotaciones familiares, pues aquí todo el mundo se conocía.


Casa dels bous de La Marina Auxiliante

De hecho, a los diferentes miembros de las cooperativas se les conocía como els biberons (amamantados por los patronos) y els socis (cooperativistas del Progreso). Pero el caso es que los simples pescadores creían (¿dónde hemos oído eso?) que los patronos abusaban de ellos y se creyeron capaces de montar por su cuenta otra cooperativa de pesca semejante a la patronal. Claro que no les faltó la ayuda del blasquismo, opuesto tanto al caciquismo como a la intolerancia religiosa y a la monarquía. El caso es que, a base de echar el anzuelo por los despachos, consiguen que se apruebe su sociedad, a la que llaman El Progreso Pescador. De su lonja y de su propia casa dels bous sólo se conserva una fachada, frente a las Termas Victoria. En cambio, se conserva prácticamente idéntica su Cooperativa de consumo, El Casinet, del camino del Cabanyal.

Después de la guerra, las dos sociedades se fusionaron y siguieron trabajando conjuntamente en el puerto.

lunes, 13 de mayo de 2019

Víctor Gosálvez Gómez (1888-1965)

Víctor Gosálvez Gómez (1888-1965)
Por Rosa Pastor Villa


Víctor Gosálvez Gómez [nota 1] nació en Pueblo Nuevo del Mar (Valencia), el día 19 de abril de 1888 en la calle de San Andrés de El Cabanyal. Hijo del maestro de obras Juan Bautista Gosálvez Navarro y Desamparados Gómez Ramírez, nieto por línea paterna de José Gosálvez Ramón y de Ignacia Navarro Cualladó y por la materna de Juan Antonio Gómez Beltrán y Vicente Ramírez Estopiñá. Fue el menor de siete hijos y según el padrón de 1924, residía en la calle de la Libertad (actualmente Reina). Contrajo matrimonio con Buena Guía Sobrino Leonardo y tuvieron una hija llamada María Desamparados Gosálvez Sobrino; el matrimonio fijó su residencia en una vivienda situada en el Camino de la Malvarrosa nº 6.

Figura 1. Víctor Gosálvez. Archivo familiar

Realizó [nota 2] sus primeros estudios en Valencia y los cursos preparatorios en las Universidades de Valencia y Barcelona. Posteriormente se trasladó a la Escuela de Arquitectura de Madrid donde aprobó las materias de los dos primeros cursos de asignaturas según el Plan de 1896. En 1909 vuelve a Barcelona para completar los estudios de su carrera que culminó en el verano de 1911; obtuvo el título profesional el 22 de febrero de 1912. Las Actas de Colegiación del Colegio Oficial de Arquitectos de Valencia reflejan que los únicos arquitectos que empezaron a ejercer en el año 1912 fueron Víctor Gosálvez y Miguel Bonet Sáenz; uno año después obtendría su título Javier Goerlich. [Nota 2]

Destacó su actividad como arquitecto viviendista en los poblados marítimos. Junto con su padre Juan Bautista Gosálvez y el arquitecto Ángel Romaní, realizó la mayor parte de proyectos de nueva planta y reedificaciones que se hicieron en el Cabanyal durante del período de 1900-1936 (Pastor, R. 2016), coincidiendo con la aplicación de la Normativa Municipal que prohibió construir nuevas barracas.


Figura 2. Vista actual Patronato Musical Pueblo Nuevo del Mar (Pastor 2012)

En 1915 redactó un estudio constructivo sobre la barraca de la vega valenciana como tema de investigación para un tribunal de oposiciones. Este trabajo fue la base de la ponencia Intervención del arquitecto en la arquitectura rural y medios para conseguir en ella un fin artístico, presentada en 1917, junto con Antonio Martorell y Francisco Mora, al Congreso de Arquitectos de Sevilla, representando a la Asociación de Arquitectos de Valencia. La investigación fue una gran aportación científica y base de todos los estudios sobre la barraca realizados posteriormente.

En 1918 regresa a Valencia y recibe el encargo de Cristóbal Miravet para proyectar unos almacenes en la calle Francisco Cubells (Grao), edificio inspirado en el racionalismo arquitectónico centroeuropeo. Ese mismo año realizará también el proyecto de los Docks comerciales del Puerto de Valencia que representa la obra más importante de su carrera profesional. El proyecto consistía en un edificio de cinco plantas destinado a la comercialización a gran escala de las mercancías de importación y reemplazaba un primer proyecto de menores dimensiones realizado años antes; la construcción permaneció inconclusa a la altura del segundo piso.

En diciembre de 1922 fue comisionado por Manuel Ayora para construir un edifico de siete plantas en la avenida del Puerto nº 360, cuyas fachadas en ángulo diedro se caracterizaban por la gran extensión de los miradores de obra que cubrían casi todo el piso principal. Un proyecto posterior de 1923 introdujo algunas modificaciones, eliminando la mayor parte de los miradores el sistema de iluminación del hueco de la escalera.

El 27 de Enero de 1922, Víctor Gosálvez y Ángel Romaní presentaron un proyecto para construir 22 casetas de baños para señoras, 14 casetas de baños para caballeros y 9 merenderos entre Las Arenas y los Docks del Puerto. El proyecto fue aprobado por Real Orden de 6 de Octubre de 1924.
En 1926 proyectó 68 viviendas en la c/ Eugenia Viñes para la Sociedad Marina Auxiliante si bien el proyecto definitivo lo realizó el arquitecto Julio Peris.

En 1927 proyecta tres edificios de viviendas, la casa Noguera en Hernán Cortés nº19, perteneciente al Ecleticismo Internacional; La casa Dinnbier y la casa Gómez Úbeda situada en la esquina de Císcar y Conde Altea perteneciente al estilo neobarroco regionalista.

En estos años realizó algunos edificios públicos como Las Escuelas Católicas de Niñas del Canyamelar (1926), dos años después la sede central (1928) y el salón de actos (1929) del Patronato Musical de Pueblo Nuevo del Mar.


Figura 3. Proyecto de casa en la calle de los Ángeles. Arquitecto Víctor Gosálvez. (Archivo Particular)

Fue elegido Decano del Colegio de Arquitectos en 1935, siendo homenajeado ese mismo año por el éxito en las gestiones realizadas en Madrid en la delimitación de las atribuciones de los aparejadores.

Era contrario al proyecto de Avenida de Valencia al Mar y así lo demuestra un documento dirigido al entonces Alcalde de la ciudad de fecha 13 de Marzo de 1953 [Nota 4].


Nota: la biografía de Víctor Gosálvez es parte de la Tesis realizada por la autora, El Cabanyal: lectura de las estructuras de la edificación. Ensayo tipológico residencial 1900-1936. Publicada en València por la Universitat Politècnica de València con el apoyo de la Generalitat Valenciana Conselleria d'Habitatge, Obres Públiques i Vertebració del Territori. ISBN 978-84-9048-498-2



1. El Cabanyal: lectura de las estructuras de la edificación. Ensayo tipológico residencial 1900-1936. València. Universitat Politècnica de València. ISBN 978-84-9048-498-2. (Pastor Villa, R. 2016)
2. “La arquitectura del eclecticismo en Valencia” (Daniel Benito Goerlich  1983, 306-308)
   “Eclecticismo tardío y Art D’ Eco  en la ciudad de Valencia (1926-1936)” (Amadeo Serra Desfilis 1996, 232-234) 
3. Javier Goerlich LLeó Arquitecto (1886-1913-1972) (Chapapría y  Almazán 1982,7-8)
4 …El actual, corta la población por zona menos extensa, pero mucho más rica…el actual hace desaparecer el Mercado de Pescado de La Marina Auxiliante con sus frigoríficos y casa Social, primer edificio construido en nuestras Playas; instalaciones éstas, necesarias para la industria de la Pesca y que no pueden trasladarse a otro lugar, han de estar junto al Mar.

lunes, 6 de mayo de 2019

Semana Santa


SEMANA SANTA
por Pepe Martorell Damiá

“La Semana Santa Marinera de 2019 ya es historia. ¡Y vaya historia! La lluvia impidió que salieran las procesiones desde el Jueves Santo hasta el Domingo de Resurrección. Las calles estaban vacías y tristes, mientras la población echaba en falta la fiesta que desde tiempos inmemoriales se celebra en el Marítimo: La Semana Santa Marinera de València.

Una Semana Santa que es marinera porque nació cerca de la mar, de la fe de las mujeres y los hombres de la mar y se celebra en las calles de los barrios marineros de nuestra ciudad.

Aunque no existen documentos que lo acrediten, la tradición dice que fue San Vicente Ferrer quien impulsó las procesiones. El primer documento escrito que atestigua las procesiones es una anotación en las actas del Ayuntamiento de la Vilanova del Grau de 1735 recogiendo el gasto en palmas, ramos y aleluyas para el domingo de Ramos.

Fue en 1847 cuando en un artículo titulado “Costumbres españolas. De la Semana Santa en varios pueblos de Valencia, incluso esta ciudad” (1), Basilio Sebastián Castellanos de Losada informa que en el año 1792, también en la Vilanova del Grau, fue fundada una agrupación, con el nombre de Concordia de Jesús Nazareno, integrada por una compañía de granaderos y otra de soldados romanos. De esta manera nacía la trilogía que ha caracterizado a la Semana Santa Marinera. Romanos acompañando la imagen del Nazareno.  Granaderos custodiando la Dolorosa y las Vestas  con la imagen del Cristo.

Con la erección de las parroquias de Nuestra Señora del Rosario, en el Canyamelar, y de Ntra.Sra. de los Ángeles, también arraigaron las procesiones en dichos barrios. Desde entonces, todos los años, cuando llega la primavera las procesiones de la Semana Santa Marinera recorren las calles del Marítimo, atrayendo a numeroso público.

En próximas entregas iremos dando cuenta de las singularidades de esta fiesta, tradiciones, imagineros, gastronomía…que esperamos sean de interés del lector.”     

1.                   Museo de las Familias, tomo V (Madrid). Pags 61-66

lunes, 1 de abril de 2019

Luis Despuig


LUIS DESPUIG
Por Javier Mozas

Luis Despuig fue un caballero valenciano de linaje noble. Nació en la ciudad de Xàtiva alrededor del año 1410. Se desconoce cuál fue la formación, tanto educativa como personal, pero es probable que se formara en la Corte, por el linaje y el tipo de cargos que ocupó posteriormente.

El primer hito conocido de su trayectoria le condujo a ocupar el cargo de Embajador del rey Alfonso el Magnánimo, en el Reino de Castilla (entre los años 1443 y 1455), y a continuación el mismo puesto en el Reino de Nápoles. En este período, pudo poner en práctica sus dotes diplomáticas ante el Papa Pío II, para que éste reconociese a Fernando como rey de Nápoles (1458), en la reconciliación entre el rey Juan II y su hijo Carlos (1460), y en la Concordia de Vilafranca (1461).

A su regreso a la península, destacó como militar en la Guerra Civil castellana del lado del pretendiente Juan (II) entre los años 1462 y 1472. Por sus servicios, primero fue nombrado Gobernador de Valencia (1468), y posteriormente Lugarteniente General y Virrey del Reino de Valencia (1472-1478).

Como caballero, ingresó en la Orden de caballería de Montesa y San Jorge, de la que fue su 8º Maestre desde el año 1453 hasta que falleció.

Pero sobre todo será recordado porque, siendo Virrey de Valencia, y como buen poeta, patrocinó un certamen poético dedicado a alabar a la Virgen María. Éste se celebró el 11 de febrero de 1474, y las participaciones se plasmaron en lo que es el primer libro impreso de España, Les trobes en lahors de la Verge María.

Luis Despuig falleció en la ciudad de Valencia en el año 1482. Su ciudad le dedicó en 1940 una travesía de la calle Martí Grajales del Marítimo.