domingo, 17 de noviembre de 2019
Jugando a la tradición es el cartel diseñado por el estudio De Sobte (Alejandro Dobón y Luna Julián) para la XXX edición de Lo Cant de l'Estoreta del Marítim de la comisión de la falla Blocs Platja. Los propios autores nos explican el significado del mismo:
"En el cartel de este año queremos mostrar el contraste entre las tradiciones de toda la vida y la llegada de las nuevas generaciones.
Cuando nos plantearon realizar este cartel, nos era imposible no acordarnos de nuestros ensayos en la falla. A través de las ilustraciones de los niños queríamos recordar nuestros paseos para ver si podíamos arrastrar el carro que montábamos y las odiosas pruebas de vestuario para parecer de otra época, que al final siempre solucionábamos con la ropa vieja de nuestros abuelos.
Por todo lo anterior queríamos que el cartel transmitiera, la fiesta infantil de una forma divertida, los niños jugando que se apoderan de todo el espacio y del cartel, queriendo demostrar así, que ahora es su turno de tomar el mando de las tradiciones, de cuidarlas y respetarlas pero sin perder su esencia y dándoles un toque de actualidad.
Queríamos que el cartel tuviera su propia narrativa, que pudiera contar una historia. La historia de una infancia fallera."
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lunes, 11 de noviembre de 2019
lunes, 28 de octubre de 2019
El tío Jaume
EL TÍO JAUME
Por José Vilaseca
Quienes tuvimos la oportunidad de
conocerlo, sabemos que Jaime Portalés, El
tío Jaume, personificaba a la perfección ese
corazón latente de los barrios marineros; granota y
semanasantero, su figura trascendió el tiempo y las generaciones,
convirtiéndose en esa clase de persona querida y recordada por todos pero,
injusticias de la vida, en la que nadie pensaría para nombrar una calle o
bautizar un parque.
Para la historia ordinaria, la que queda
en las crónicas, El tío Jaume fue uno de los pioneros que decidió sacar a la
calle, de nuevo, a la Corporación de Pretorianos (aún sin penitentes), gracias
a la recuperación de la imagen titular, conocida popularmente como "el
Penchat" (que fue sacado de una buhardilla a través de un ventanuco, con
una maroma sujeta al cuello), tras muchos años de ausencia. Sin embargo, su
anecdotario era tan grande como su estatura.
Cuentan las malas lenguas que,
aprovechando la forma en que El
tío Jaume tenía de vivir las procesiones (vestido
con su coraza, su casco emplumado, espada y escudo, avanzaba marcial como el
centurión de aquella guardia pretoriana, impertérrito, como si fuera a
conquistar la mismísima Germania sin volver la cabeza para nada), su cohorte
decidió, una vez finalizada la procesión y sin cambiar el paso, tomar una ruta
alternativa sin decirle nada a aquel aguerrido comandante, que rozaba los dos
metros de estatura.
Y de tal guisa se lo encontraron sus
vecinos del Cañamelar, un pie, luego otro, sin darse cuenta que la música se
alejaba (porque quien siente la Semana Santa, sabe que los tambores y las
cornetas se llevan en las vísceras, sin que el oído influya para nada), solo
por la calle. Lo miraban sorprendido, como aquel monarca del cuento ‘El traje
del Emperador’, sin atreverse a decirle nada, hasta que alguien exclamó algo
así como:
-¡Tío Jaume, que la guardia te l’has
deixat pel camí!
Fuera de esa Semana Santa Marinera que adoraba,
y que lo convirtió en mito dentro de la siempre llamativa Guardia Pretoriana,
podías encontrarlo en su papelería Mijares, de idéntico nombre
a una de las peñas levantinistas que nació, creció y murió en el Marítimo. Como
el librero de La Historia Interminable, se ocultaba tras
estantes de libros y papeles que parecían infinitos, convirtiendo la pequeña
tienda en un auténtico laberinto donde sólo él podía orientarse.
Nuestro Tío Jaume era
recuerdo de otros tiempos, donde el barrio era pequeño y familiar, y podíamos
referirnos a él como tío sin temor a equivocarnos pues, de una
u otra forma, teníamos la seguridad de que era nuestra familia. Cuando se fue,
se marchó con él un pedazo de nosotros mismos, de esas casas de una sola
planta, de los comercios de barrio, de las reuniones maratonianas en fallas y
hermandades (pues eran tiempos de cambio constante), y que, como afirma el
dicho, quizá no cualquier tiempo pasado fue mejor... pero sí seguramente más
tierno.
lunes, 7 de octubre de 2019
Mariano Cuber
MARIANO CUBER
por Javier Mozas
Mariano Cuber Sagols fue un político valenciano de carácter
republicano, que perteneció al Partido de la Unión Republicana Autonomista
(PURA).
A principios del siglo XX, colaboró con el diario El Mercantil
Valenciano, y poco después entró como Concejal del Ayuntamiento de Valencia,
comenzando una prometedora carrera política. A principios de 1907 dimitió el
alcalde Sanchis Bergón, y Cuber se hizo cargo de manera interina de la Alcaldía
durante unos días, volviendo a su cargo de Concejal tras el nombramiento del
nuevo Alcalde. Más adelante, de nuevo, el Alcalde Faustino Valentín, dimitió a
finales de 1918, convocándose elecciones para el 1 de enero siguiente. Mariano
Cuber se presentó a Alcalde y ganó la votación. Pero sólo pudo estar en el
máximo cargo municipal unos meses ya que, en el mes de marzo de ese mismo año
1919, tuvo que dimitir por la huelga general que se estaba preparando.
Mariano Cuber (imagen de la Wikipedia)
Continuó muy vinculado a la política, de manera que durante el período
de la II República, fue situado de nuevo en las primeras líneas. En ese momento
militaba en el llamado Partido Republicano Liberal Demócrata, dirigido por
Melquiades Álvarez, y fue llamado a ocupar la Subsecretaría de Estado de Instrucción
Pública en mayo de 1935.
Entre sus obras publicadas, destacan el ensayo crítico Antisocialismo (editorial La Gutenberg,
Valencia, 1933), y su obra cumbre Melquiades
Álvarez, el orador, el hombre, el político, sus ideales, su consecuencia
(editorial Reus, Madrid, 1935), considerada el programa político del melquiadismo, en el que se propugnaba el
no intervencionismo estatal, como la economía y la cultura.
Mariano Cuber falleció en 1956.
PARA AMPLIAR INFORMACIÓN:
Paniagua
Fuentes, Javier; Piqueras, José Antonio (2005): Diccionario Biográfico de Políticos Valencianos, 1810- 2005.
Institut Alfons el Magnànim, Valencia, p.172.
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lunes, 23 de septiembre de 2019
L'estacioneta de la Cadena
L’ESTACIONETA DE LA CADENA
Per Iván Esbrí
Tal com esmenarem al capítol dedicat a l’estacioneta del Grau, els nostre
Marítim va gaudir fins els anys 1990 d’un ambient molt ferroviari: tramvies i
ferrocarrils estatals i de via estreta rodaven per no pocs carrers, avingudes i
jardins actuals, obrats en quant els traçats foren alçats.
El barri del Clot, el bloc Luís Jarabo i els Blocs Platja tenien especial
vinculació amb els ferrocarrils de les Canteres del Puig-Port, Central de
Aragón i Pont de Fusta-el Grau, del qual parlarem. De fet, als darrers mesos
aquest ha sigut de nou notícia perquè està projectada una via verda que
recuperarà la seua traça -i record- des de la confluència del carrer de Doctor
Lluch amb l’avinguda dels Tarongers fins a la plaça de l’Aduana, on estava
l’estacioneta del Grau, vora els Blocs Platja.
A la frontera dels actuals barris de la Remonta amb el de la Malva-rosa es
situava la sèquia de la Cadena, la qual donà nom a una de les quatres estacions
originals de l’antic trenet al Grau. L’estacioneta de la Cadena va ser oberta el
vint de juny de 1893, quasi un any després de la posada en servei de la línia
de Bétera fins a l’Estació de Pont de Fusta i el Grau (07.07.1892), quan el Trenet
era operat per la Sociedad Valenciana de Tranvías.
Estacioneta de la Cadena i subestació elèctrica en procés de desmantellament, febrer de 1990.
Foto Juan Coll Cardona.
L’edifici de la Cadena responia al model d’estació de Quarta Categoria de
l’antiga SVT. Açò era base quadrada, sostre a quatre aigües i planta baixa amb
tres accesos: viatgers, despatx de billets i llar del Cap d’Estació. El 1933 es
va fer una ampliació en la façana Oest afegint un nou departament i un terrat
al sostre, fent d’aquesta estació un model únic en les tipologies dels edificis
del Trenet.
La platja de vies la formaven la via principal, la qual quedava al costat
més pròxim de l’andana de l’estació, decorada amb plantans d’ombra; la via
secundaria; una andana en illa, amb plantans d’ombra; i una via morta, que en
temps donava servei a la fàbrica de briquetes de carbó Ballesteros (on hui està
el Col·legi Cavite), i després va quedar reduïda fins el mateix moll de càrrega
de l’estacioneta, on hi ha gent gent que recorda encara com pugaven els cavalls
sementals del Quater de la Remonta als vagons-gàvia. En aquesta via morta en
ocasions s’apartava una subestació elèctrica móvil que el Trenet emprava per
reforçar el suministre de la catenària, que donava de continu altra d’obra.
El trenta de gener de 1990 l’estacioneta de la Cadena era clausurada
després de noranta-set anys de servei ininteromput, sent un dels epicentres de
la jordana festiva per la desaparició del Trenet amb vora dos cents veïns i
veïnes, la banda de la Unió Musical de Peixcadors i traques.
Resulta difícil d’explicar -i d’imaginar- que el que hui és una simple
parada de tramvia emmarcada per una avinguda, era una racó ídilic del nostre
barri: l’estacioneta, el moll de càrrega, la subestació elèctrica, xaletets,
les hortes, els jardins de la Clínica del Rosari, el bar Polit, la vista de l’Hospital
Sant Joan de Déu, l’encreumament de les vies de RENFE…
Consultes:
-Joan Lluís Llop i
Bayo, especialista en història del transport.
-AGUILAR CIVERA, I.
(1995): Estaciones y ferrocarriles valencianos,
València, Consell Valencià de Cultura, 144 p.
-ALCAIDE GONZÁLEZ, R.
(1998): El Trenet de València,
Barcelona, Prieto Tur Editor, 278 p.
-GOLF
SÁNCHEZ, J. (2019): La historia del Trenet de Valencia, autoedició 371 p.
“21 años del cierre
del Trenet del Grau”, Iván Esbrí Andrés, Levante-EMV
(consulta 18.09.2019).
https://www.levante-emv.com/valencia/2019/09/03/via-verde-unira-barrio-cabanyal/1917599.html “Un vía verde unirá el
barrio del Cabanyal con la Marina”, Levante-EMV (consulta 18.09.2019).
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lunes, 9 de septiembre de 2019
El Campo de la Creu, sus orígenes
EL CAMPO DE LA CREU, SUS ORIGENES
Emilo Nadal y Vicente Marti
El Levante F. C., escogió para el alzamiento del campo de
juego, unos terrenos en el Camino Viejo del Grao, en paralelo a la actual
avenida del Puerto, junto a la calle de la Conserva y la travesía de La Cruz.
Vale para la construcción del nuevo campo de fútbol
No se sabe con exactitud el inicio de las obras pero hay
movimientos reveladores en el verano de 1922. En el ayuntamiento de Valencia en
la sección de Fomento hay un escrito fechado el 02/08/1922 y firmado por el
máximo representante del Levante Ángel Fernández.
Noticia aparecida en la prensa local Ubicación del Campo de la Creu
La construcción fue encargada al arquitecto Lorenzo Criado
que, tras varias vicisitudes con el arquitecto del Ayuntamiento, logró al fin
la licencia, no sin antes modificar el proyecto y, como no, pagar el
consiguiente impuesto de 1380 pesetas por el cambio obligado.
El campo de la Creu fue el primer campo de fútbol con
cubierta, kiosco de refrescos, y graderío de madera para los espectadores. El
local tiene aseos y botiquín, según informe del arquitecto del ayuntamiento al
alcalde Luis Oliag.
Después ya vendrían otros campos
de fútbol, al año siguiente en 1923, como el Atlético El Metropolitano, Los
Cármenes de Granada, o el Mestalla del Valencia; y en 1924 el de Chamartín del
Real Madrid o La Condomina del Murcia. O el Stadium Gimnástico ubicado en el
cauce del río entre el puente de la Trinidad y del Real también sobre la misma
fecha.
Información del libro; Levante, Inicios
Fotos del mismo libro.
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domingo, 7 de julio de 2019
CALLE OTUMBA
CALLE OTUMBA
Javier Mozas Hernando
Batalla de Otumba. 7 de julio de 1520 [Fuente: Wikipedia]
Otumba está situada en los Llanos de Otompan (México). Pero no se le
puso el nombre ni por ser un lugar conocido ni turístico. Hace referencia a la
batalla que tuvo lugar tal día como hoy de hace casi 500 años. Fue uno de los
episodios destacados de la historiografía en el devenir de la conquista de
Tenochtitlan (México) por Hernán Cortés.
Corría el año 1520. Tras el ataque por sorpresa de Hernán Cortés y sus
aliados los tlaxcaltecas a los mexicas en su Templo Mayor mientras celebraban
su tradicional ritual del mes tóxcatl, dedicado a Tezcatlipoca. Este triste
episodio es conocido como la ‘Matanza de Tóxcatl’, por el cual, los tenochcas
se rebelaron, matando a Moctezuma y asediando a los españoles.
Los españoles, bajo el mando de Hernán Cortés, eran muy inferiores en
número y empezaban a escasear los alimentos, por lo que decidió emprender la
huida durante la madrugada del 30 de junio al 1 de julio. Los mexicas lograron
reunir un grandioso ejército junto a otros pueblos limítrofes, que emprendió la
persecución del menguado ejército español —formado por unos 500 soldados—.
El 7 de julio de 1520, HOY HACE 500 AÑOS, el ejército mexica dio alcance al español en
Otumba y lo rodeó. Durante horas estuvieron peleando, hasta que al final,
Cortés consiguió romper el cerco, alcanzó y mató al jefe militar mexica —el
cihuacóatl Matlatzincátzin—, y se apoderó de su estandarte, retirándose el
ejército mexica al no tener jefe.
De esta manera, el ejército español pudo continuar su marcha, llegando
a territorio amigo tlaxcalteca, donde pudieron descansar y recuperarse de las
heridas. Se reafirmó el pacto con dicho pueblo para sitiar y conquistar
Tenochtitlan, capital del pueblo mexica, hecho que sucedió meses más tarde, el
13 de agosto de 1521, en que fue apresado Cuauhtémoc.
Bibliografía
para ampliar información:
Aguilar,
Francisco de (2003). «Relación breve de la conquista de la Nueva España». En
Germán Vázquez Chamorro. La conquista de
Tenochtitlan. Madrid. pp. 149-198
Alva Ixtlilxóchitl,
Fernando de (2011). Historia de la nación
chichimeca. Barcelona
Cervantes de
Salazar, Francisco (2008). Crónica de la
Nueva España. Volumen II. Barcelona
Chavero,
Alfredo (1888). «Tomo I. Historia antigua y de la conquista». En Vicente Riva Palacio.
México a través de los siglos. México
Cortés,
Hernán (2003). Cartas de relación
(Mario Hernández Sánchez-Barba edición). Madrid
Díaz del
Castillo, Bernal (2007). Historia
verdadera de la conquista de la Nueva España. México
León-Portilla,
Miguel (2008). Visión de los vencidos.
México
López de
Gómara, Francisco (2006). Historia de la
conquista de México. México
Martín
Gomez, Pablo (2001). Hombres y armas en
la conquista de México. Madrid
Prescott,
William H. (2000). Historia de la
conquista de México. México
Solís y
Rivadeneyra, Antonio de (1996). Historia
de la conquista de México. México
Thomas, Hugh
(2007). La conquista de México. El
encuentro de dos mundos, el choque de dos imperios. México
https://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Otumba
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